lunes, enero 01, 2024

23 recuerdos de 2023

  1. Hice mi primer Crossfit Open
  2. Empecé clases de portugués (y me certifiqué al final del año)
  3. Participé en dos talleres de literatura electrónica
  4. Hice dos presentaciones sobre sonificación de datos
  5. Subí a lo más alto del Monumento a la Revolución
  6. Fui al bosque en otro estado (y en otro país)
  7. Aprendí a resolver el cubo Rubik
  8. Tome un taller de futuros participativos (Tenkuä)
  9. Tomé un taller de visualización de datos (EasyDataViz)
  10. Aprendí a hacer mapas en Python
  11. Expuse sobre sistemas complejos en una fiesta de PowerPoint
  12. Conocí la costa oaxaqueña
  13. Volví a tomar una clase de Parkour
  14. Participé en un círculo de lectura de ciencia ficción latinoamericana
  15. Corrí el Medio Maratón de la CDMX
  16. Perdí a Karol después de una larga enfermedad
  17. Vi a los YYY
  18. Conocí la cervecería Goose Island
  19. Desayuné en Madame Zuzu's (la cafetería de Billy Corgan)
  20. Pisé el campo del Soldier Field
  21. Vi una proyección de The Dark Side of the Moon en un planetario
  22. Estuve por primera vez en la nieve
  23. Volví a dar mi taller de Scrum con LEGO

domingo, noviembre 05, 2023

La ciudad en el jardín

Yo conocía Chicago como la ciudad donde filmaron El Caballero de la Noche y he visto esa película tantas veces que al llegar, mi primera impresión fue de que la conocía perfectamente. Mi visita comenzó recorriendo Michigan Avenue y encontrando dónde comer los platillos característicos de la ciudad: la deep-dish pizza de Lou Malnati's Pizzería y los hot dogs de Billy Goat Tavern. Más tarde, navegué el Chicago River conociendo la característica arquitectura de la ciudad y su historia.

Al día siguiente, conocí más sobre la ciudad en el Chicago Cultural Center para después recorrer a pie The Bloomingdale's Trail, un parque lineal construido sobre una vía de tren abandonada cuya construcción fue el resultado de una colaboración ciudadana para recuperar áreas verdes. Ese día también me aventuré en la escena cervecera en el tour a Goose Island Brewery, donde su cerveza Borubon County nos mandó por unos Italian beef sandwich a Bongiorno's Cucina Italiana para recuperarnos.

Pero Chicago me ofreció mucho más que solo la vida urbana. Exploré la serenidad de la naturaleza en Starved Rock que es un parque estatal que está a un par de horas de la ciudad y regresamos al National Museum of Mexican Art justo a tiempo para ver las ofrendas. Al día siguiente, tomé el tren a Highland Park para desayunar en Madame Zuzu's, la cafetería del fundador de los Smashing Pumpkins. 

El viaje nos llevó a Museum Campus donde se encuentran el Field Museum, el Soldier Field, el Shedd Aquarium y el Adler Planetarium. Tengo que reconocer que me emocioné mucho en el estadio, que es el hogar de los Chicago Bears aunque no soy su fan. A pesar de haber llegado tarde logré tomar el tour y pisé un campo de la NFL por primera vez. Para agregar un toque de cósmico, tuve la oportunidad de disfrutar de una experiencia inmersiva que me transporto a los confines del sistema solar con "The Dark Side of the Moon" en el planetario. 

No podíamos dejar pasar las vistas impresionantes de Willis Tower, los cuadros más famosos del Instituto de Arte como Nighthawkers y American Gothic ni la exuberante vegetación del Garfield Park Conservatory. En medio de estas maravillas tecnológicas y naturales, viví mi primera nevada, lo que le dio un toque especial a mi aventura en esta ciudad que no solo me cautivó con su arquitectura impresionante y su deliciosa comida, sino que también me conectó con la naturaleza y la cultura. 

El último día lo pasé recorriendo The Loop por última vez, reflexionando sobre lo poco que podemos conocer una ciudad a través de la pantalla, pero que las películas inevitablemente nos crea una conexión con ellas. Regresé al aeropuerto en "L" train muy satisfecho de haber descubierto tantos rincones de esta hermosa ciudad a la que espero poder regresar pronto.

viernes, julio 21, 2023

Canarios en la Mina

Desde que era niño, me ha gustado leer ciencia ficción. Me gustaba imaginar mundos con autos voladores, ovejas eléctricas y ciudades en la luna, pero el futuro no es lo que solía ser. De acuerdo con Ursula K. LeGuin “la ciencia ficción es descriptiva, no predictiva” y  parece que nos subimos al arco tendencial de Jim Dator y al no hacer nada, el progreso creció sin control.

Y así, llegó el momento de tomar una decisión. Despiertas y escuchas que otra vez es el día más caluroso del año, que hubo otro ataque de odio por cuestiones de género o que despidieron a otras 1000 personas por culpa de la inteligencia artificial. Puedes elegir entre no hacer nada y dejar que las cosas sigan su curso, puedes ayudar a acelerar el colapso y ver que ocurre o puedes tomar una actitud transformadora y ayudar a crear un futuro al que te gustaría llevar a tu comunidad. Lo que sea que decidamos, hay que hacerlo con un optimismo urgente, que de acuerdo con Jane McGonigal del Institute for the Future es “el deseo de enfrentar un desafío con la idea de que tenemos una probabilidad razonable de ganar”. 

La ciencia ficción puede ser una manera emocionante de explorar el futuro y más si es cercana a nuestro contexto latinoamericano. Sin embargo, es importante hacer una reflexión para imaginar algo distinto a lo que está ocurriendo e identificarnos como agentes de cambio que pueden incidir en el futuro. Coincido con Mary O’Hara Deveraux en que “si algo grande va a pasar, tiene que empezar en algún lado”, ¿por qué no aquí?. Así, sea cual sea la decisión que tomemos, no llegaremos al futuro diciendo “aquí nos tocó vivir”.

sábado, junio 03, 2023

Storytelling con datos

Esta imagen representa la cantidad de hogares en la #CDMX que tienen al menos una #bicicleta. Las ciclovías emergentes que se crearon durante la pandemia (que ahora son permanentes) y la @ecobici han fomentado que use la bici como medio de transporte cotidiano. #díamundialdelabicicleta #easydataviz



jueves, junio 01, 2023

Imaginando el futuro

Las organizaciones, comunidades o ciudades son sistemas complejos que presentan distintos tipos de retos sociales y ambientales. Tenkuä es una metodología desarrollada por CENTRO basada en futuros participativos sustentables, que permite detectar grietas y transformarlas en oportunidades y tácticas.

Su objetivo es visualizar escenarios alternativos de largo plazo que, mediante la capacidad de agencia de sus participantes, detonen la creación de futuros distintos en los contextos en los que se encuentren.

Tenkuä es un ejercicio de imaginación colaborativo que puede enfocarse al trabajo con organizaciones (empresas, OSC, colectivos) o comunidades en el contexto urbano y el mes pasado tuve la oportunidad de certificarme como facilitador.

He pasado las dos ultimas semanas documentando todo lo que aprendí y espero próximamente poder colaborar con otros grupos para imaginar juntos un futuro más sustentable para nuestras comunidades.

* Tenkuä, en náhuatl, significa roto.