lunes, junio 27, 2016

El relleno

Las primeras señales de que Manuel ya había pasado fueron cuando el cielo se despejó y el nivel del agua empezó a bajar. Hasta ese momento, Don José se había alimentado de atún en / y agua que había almacenado en su casa como las autoridades recomiendan para estar prevenido en el caso de un huracán.

​Esa fue la primera vez que escuché hablar del relleno porque fue lo primero que comió mi padre cuando pudo salir de la casa y empezó a encontrarse con otras personas. La primera vez que yo comí uno me pregunté si había existido siempre y solo se puso de moda recientemente porque llevo 30 años viniendo a Acapulco y nunca me había percatado de su existencia. La segunda vez que supe de él fue porque un foodtruck llamado Smoked lo ofrecía y después me enteré de que es un alimento del pueblo para el mundo que se puede conseguir en los mercados y en la calle.


30 años me harían sonar como un experto pero no soy más que un turista que poco conoce más allá de la Costera y Acapulco Diamante. Apenas hace algunos años empecé a visitar algunos lugares que no mucha gente conoce cómo el Jardín Botánico porque salió en una revista de Costco dedicada al puerto y llegué al Mercado de la Progreso sólo porque fue donde personas con conocimiento del tema nos recomendaron probar el relleno. Después de preguntar, veía puestos de relleno por todas partes: en el mercado de Llano Largo, enfrente del Wal-Mart de las Palmas y así es como debe ser.

martes, febrero 09, 2016

The dignity of the commuter

Desde mediados del año pasado, ir a la oficina se había vuelto un verdadero martirio.

Todo empezó con la baja frecuencia del Ecobus que sale de Balderas. No importaba a qué hora saliera de mi casa, ya había demasiada gente esperando el autobus y este tardaba hasta 40 minutos en llegar, obviamente se llenaba de inmediato y tenía que esperar al siguiente. La solución fue buscar una ruta alternativa y cuando digo "alternativa" lo digo en serio.

Esta es el CETRAM Tacubaya (como la visualizó un estudio de arquitectura para la exposición Our Cities Ourselves). La realidad es muy diferente.

La alternativa fue tomar el camión en Tacubaya y fue una buena opción porque hay suficientes camiones, pero con sus desventajas. El costo es más elevado (especialmente si se trata del servicio directo que no hace paradas en el pueblo de Santa Fe) y la ruta es bastante incomoda porque la avenida Vasco de Quiroga tiene solo 4 carriles y está llena de topes.

La semana pasada la Red de Transporte Público de la CDMX le devolvió la dignidad a mi traslado al trabajo.
Mientras esperaba mi camión, vi llegar un Ecobus diferente a los verdes de siempre y como no estaba tan lleno lo abordé. En el camino me di cuenta de que había muchos camiones similares en ruta, finalmente vi en Twitter que habían renovado el parque vehicular con 30 unidades.

Aunque ya no estoy en el edificio que se ve en la foto y tengo que caminar casi 10 minutos para tomar el Ecobus (en lugar de tomarlo bajando la escalera), ahora puedo disfrutar nuevamente mi trayecto al trabajo.

viernes, enero 22, 2016

There's no place like 127.0.0.1


Hoy estoy haciendo mi primer Home Office del año y no pude evitar recordar cúando lo inventé.

En 2007 entré a trabajar en el IPN, ya había escuchado sobre la industria del conocimiento y del trabajo a distancia o no presencial. Estaba asignado a un aula de auto accesso de inglés, pero en realidad era muy parecido a atender un ciber café de 40 computadoras con Windows XP y un servidor Windows 2003 (mis clientes eran adolescentes de 15 a 17 años y los enseñe a usar el navegador Opera).

Era la época en que las TIC eran la novedad y los blogs estaban de moda, lo cual me llevó a investigar configuraciones del servidor y cómo hacerlo interactuar con los clientes a través de una intranet. Finalmente, utilizando IIS, ASP.net y SQL Server, instalé un blog que servía como página inicial y así cargaba las prácticas desde el servidor.

En ocasiones llegaba a faltar al trabajo y la principal queja de la jefa del área era que no había quien atendiera a los alumnos. Solucioné ese problema sacando el blog de la intranet para poder administrarlo de manera remota. Inventé el Home Office el día que desperté tarde y me llamaron para avisar que los alumnos estaban en el laboratorio esperando su práctica, así que me conecté al servidor y la cargué desde mi computadora sin levantarme de la cama.

Al final, los alumnos siguieron las instrucciones en la entrada del blog y capturaron sus respuestas en los comentarios. Para documentar que la práctica se realizó, simplemente imprimí la página y se la entregué a mi coordinadora al día siguiente aunque no fue algo que apreciara mucho.

martes, noviembre 03, 2015

El regreso del shell script

​Los hackers se autodescriben como programadores, pero también son competentes en otras áreas como lo es la administración de sistemas. Un hacker que es administrador de sistemas tiende a ser hábil en diseño web y en programación de scripts.

Octubre trascendió como el mes en el que después de varios años de no colaborar en un desarrollo o programar algo que no fuera el feed de un podcast, escribí un script de verdad.

Se trata de un script de shell de Unix que mueve archivos por FTP de un servidor a otro. Estos archivos son facturas de la compañía farmacéutica que hace el antidiarreico favorito de Carlitos. Es algo muy sencillo pero al fin tengo mi nombre en el servidor de una compañía importante y estoy orgulloso de que, aunque requirió más análisis del que se pensó al principio, cumplí con mi trabajo haciendo lo que me gusta.

Pheer my leet hacking skillz!